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Leo el Plan de Acción de Salud Mental por ti
Datos y política
En resumen
líneas
acciones
en 2025 · hasta 2027
- Más profesionales.
- Más atención en la comunidad, en el barrio, y menos en el hospital.
- Derechos humanos.
- Usar mejor los tratamientos.
- Llegar a quien está en situación más vulnerable.
- Salud mental perinatal, infantil y adolescente.
- Mejores datos.
- Salud mental y trabajo.
Transcripción
Hola, soy Eneka. Hoy me he leído un documento que casi nadie fuera del sector lee, y que dice mucho de hacia dónde va la salud mental en España: el Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027.
Primero, el contexto. En 2021 se aprobó la Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud. La estrategia dice qué queremos conseguir. Los planes de acción dicen cómo, en concreto, y con qué dinero. Este es el segundo plan; el primero cubrió de 2022 a 2024.
Es importante entender algo de cómo funciona la sanidad en España: la gestionan las comunidades autónomas. Así que un plan del Ministerio marca prioridades y reparte dinero, pero quien lo hace realidad es cada comunidad, cada hospital y cada centro de salud. Por eso el mismo plan puede notarse mucho en un sitio y poco en otro.
Y una aclaración que ayuda: estrategia, plan y ley no son lo mismo. Una ley obliga. Una estrategia marca hacia dónde ir durante varios años. Y un plan de acción concreta qué se hace en un periodo corto y con qué dinero. Este documento es un plan: no crea derechos nuevos, pero dice en qué se va a poner el esfuerzo.
El plan tiene ocho líneas y 53 acciones. Te las cuento una a una.
Uno: más profesionales. Más plazas de formación en psiquiatría, psiquiatría infantil, psicología clínica y enfermería de salud mental. Tiene sentido: sin profesionales, todo lo demás se queda en papel. Y estas plazas tardan años en dar fruto, porque la formación de un especialista es larga.
Dos: más atención en la comunidad, en el barrio, y menos en el hospital. La idea es que la salud mental se atienda cerca de donde vive la gente, y que el hospital quede para lo que de verdad lo necesita.
Tres: derechos humanos. Reducir la contención mecánica y otras medidas coercitivas, y luchar contra el estigma. Es decir, que la forma de atender respete a la persona, también cuando está peor.
Por si no lo has oído nunca, contención mecánica es inmovilizar a una persona, por ejemplo atándola a la cama, cuando se considera que puede hacerse daño o hacer daño a otros. Es una práctica muy discutida, y reducirla es una de las peticiones más repetidas de pacientes y familias.
Cuatro: usar mejor los tratamientos. Por ejemplo, revisar el uso de antidepresivos y ansiolíticos, y proteger a la gente de las pseudoterapias. No se trata de medicar más o menos, sino de medicar bien, y de que nadie pierda tiempo y dinero en cosas que no funcionan.
Las pseudoterapias, por cierto, son prácticas que se presentan como tratamientos de salud sin tener pruebas de que funcionen. En salud mental hacen especial daño, porque llegan a gente que está sufriendo y busca una salida.
Cinco: llegar a quien está en situación más vulnerable. Las personas que más lo necesitan suelen ser las que menos llegan a los servicios.
Seis: salud mental perinatal, infantil y adolescente. Es decir, cuidar desde el embarazo y los primeros años, y acompañar a niños y adolescentes, que es cuando aparecen muchos problemas.
Siete: mejores datos. Sistemas de información para saber qué está pasando.
Y ocho: salud mental y trabajo. Porque el trabajo puede proteger la salud mental o desgastarla, y porque muchas bajas tienen que ver con ella.
Hay dos cosas que me han llamado la atención.
La primera: la línea que los expertos priorizaron más fue la de los datos. Puede sonar aburrido, pero tiene sentido. No puedes mejorar lo que no mides. Y hoy, en muchos sitios, todavía no sabemos bien cuánta gente espera, cuánto espera o qué le pasa después.
La segunda: el suicidio no está en este plan. No porque no importe, sino porque tiene un plan propio, aprobado también en 2025. Me parece una buena señal que tenga su espacio.
¿Y el dinero? 39 millones de euros para 2025, repartidos entre las comunidades autónomas. Es una cifra que conviene poner en contexto: para todo un país, no es mucho. Gran parte del trabajo real lo harán, como siempre, los profesionales de cada servicio.
Mirando el plan como emprendedora, veo dos cosas. Una: que los problemas que señala, falta de profesionales, esperas, falta de datos, son los mismos que se ven en cualquier consulta. Y dos: que ninguna de esas líneas se resuelve solo con tecnología, pero casi todas pueden ir mejor con buenas herramientas, si están pensadas con los equipos y no para sustituirlos.
Te lo resumo. Ocho líneas: más profesionales, más comunidad, más derechos, mejores tratamientos, llegar a quien más lo necesita, cuidar desde la infancia, mejores datos y salud mental en el trabajo. Un plan con buen diagnóstico y poco dinero, que dependerá mucho de cómo lo aplique cada comunidad.
Me quedo con esto. El plan habla mucho de comunidad, de datos y de personas. Y eso me hace pensar que la tecnología, si quiere ayudar, tiene que entrar por ahí: ayudando a los equipos a llegar antes y a saber más, no sustituyéndolos.
Si trabajas en salud mental y quieres contarme cómo se vive este plan desde dentro, me encantaría escucharte. Gracias por escuchar.
Fuente: Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027, Ministerio de Sanidad (PDF)
Escrito por Eneka Iribarren Parra, cofundadora y CEO de Nexi Health.